Saliendo del duelo

Creative Commons Image: 'Reflecting on the change of seasons -+NJ' http://www.flickr.com/photos/30201239@N00/3000730729
Ocho serán pronto los años pasados desde el asesinato de nuestro hijo. La mayoría de la gente que nos rodea evitó citar siquiera el tema cuando estábamos en pleno duelo, así que ahora se nos supone una recuperación completa. La sociedad no nos permite blanduras. Mucho menos aún el mundo laboral.
Han sido unos años difíciles, porque nuestro caso, como el de las otras 190 víctimas del atentado yijadista múltiple del 11 de marzo de 2004, ha estado en los medios mucho tiempo, de forma recurrente, como arma arrojadiza, con una teoría conspiranoide de por medio, trolls y facciones políticas enfrentadas al estilo hooligan más desagradable.
Pero, insisto, el tiempo no perdona. Sólo los que han pasado por algo parecido son capaces de preguntar cómo estamos. Los demás presuponen que todo ha de ir bien, que la muerte traumática de un hijo, de un joven de 20 años con toda la vida por delante, se supera en pocos meses, como se sale adelante de una enfermedad. Grave, sí, están dispuestos a aceptar que una de las fuertes. Pero poco más.
Nosotros, los tres, hemos ido recuperando poco a poco cotas de “normalidad“. Nos hemos “acostumbrado” a su ausencia y a vivir sin su compañía. Le seguimos echando muchísimo de menos, nos habría gustado compartir con él todo el tiempo que merecía haber tenido, pero asumimos que nunca va a volver.
Ya no lloramos de continuo, ni sufrimos vaivenes emocionales, ni ataques de pena, de rabia, de miedo… Parece, pues, que la fase crítica de duelo ha terminado.
Se puede. Queremos que todos los que sienten que no hay salida lo sepan: es posible, es deseable acabar los meses de dolor terrible, de acostumbramiento a la nueva situación, de búsqueda de razones para seguir viviendo.
Se sale cuando nos convertimos en un nuevo modelo de nosotros mismos. Lo imposible es volver a ser los de antes, eso que algunos amigos tarambanas no nos perdonan. El trabajo de meses de dolor y cambios esculpe un nuevo modelo. Y necesitamos también una fase de trabajos para admitir que somos diferentes.
Reivindicamos, sin embargo, el derecho a ponernos melancólicos alguna vez, a citar el nombre de nuestro hijo sin que aparezcan caras de circunstancias, a no sumarnos a las celebraciones con la inconsciencia de otros tiempos, a entender la vida de otra manera, a sentirnos más realistas, a guardar silencio, a no ser sometidos a interrogatorios innecesarios.











hola! No sabes cuanto me ha ayudado tu blog, a mi que soy una ” tía en duelo” ( he perdido a mi sobrino de 4 años) y a mis hermanas, una de ellas su madre, y este Post me deja mucho mas tranquila aunque un poco desesperanzada porque solo pasaron 9 meses desde esa perdida y tu hablas de 8 años… entiendo perfectamente ese sentimiento que hablas de no volver a ser uno mismo, a veces me desconozco, y lo digo con todo el respeto porque yo no perdí a un hijo, si acompañe en todo lo que pude y a la distancia a mi hermana que tuvo que despedir a su hijo luego de 9 meses de enfermedad y mi hermana me habla siempre de un “renacer” o reinventarse a uno mismo, es eso lo que estamos haciendo cada uno de los integrantes de nuestra familia en cada uno de nuestros roles… No es nada fácil…y se que nos espera un camino arduo y pedregoso… Ya lo pudimos sentir estas navidades, las primeras Navidades sin Joaquín y teniendo tan presente las anteriores que las pasamos todos en familia con el Corazon encogido porque sabíamos que se nos venían tiempos difíciles pero como tu bien dices… Hasta que no lo pasas no sabes lo que es y cada uno desde su rol lo vive de forma diferente, claro esta que perder un hijo como bien dicen ” no tiene nombre”. GRACIAS! GRACIAS Y GRACIAS! empece a leer tu blog antes que Joaquín se vaya, pensando que entendiendo Lo que ibamos a vivir seria mas fácil… No se si me ayudo, yo hablaba de tiempo ganado, que entendiendo iba a poder estar mejor, pero me di cuenta que hay cosas que la razon no entiende, y el duelo es una de ellas.
GRACIAS!!!!!
Un abrazo de amor, labrado en el dolor de una madre que también perdió una de sus hijas (por enfermedad). Siento igual que tú… aunque no me cabe en mi mente lo que se puede sentir cuando fallece un hijo(a) de una muerte inesperada,,, no hay palabras…
Todo mi cariño, mi amor y comprensión. Perdí un sobrino con 14 años, repéntina e inesperadamente, en un instante, a través de este blog, y cuanto en él se recoge, cuando me siento sóla en el dolor, me dirijo a vosotros, y vuestras palabras me dan calor en tanto frio, pues, como bien dices, sólo los que hemos perdido algo tan grande e inmenso, conocemos como es el dolor del otro,el color que éste toma en el transcurrir del tiempo, en la ausencia y vacio que siempre se nos queda.
Por todo esto Gracias y un abrazo muy fuerte. Gracias. Vaya esto con todo mi calor para vosotros.
Entro en tu blog todos días, esperando tus textos que me ayudan a sobrellevar mi duelo, a aprender del vuestro. tus palabras me crean miedo y esperanza a la vez. Miedo porque hace 13 meses que perdí a mi hijo; esperanza porque alguna vez lograré sino ser feliz poder vivir y no sobrevivir que es lo que hago ahora. La gente cree que porque volví al trabajo, que porque han pasado 13 meses y que porque no me ven llorar, ya estoy bien. No saben lo duro y doloroso que es perder un hijo, lo que todavía me falta para estar medio bien.
Gracias por tu blog y tus enseñanzas
hola Maria Jose, mi hijo se me fue hace 16 meses y lo q tu expresas lo entiendo perfecto, asi me pasa ami y en efecto uno se pregunta si alguna dia se podra tener paz, ya q duele al respirar,te duermes,despiertas, caminas,trabajas pero el dolor ahi sigue y como tu dices la gente piensa que ya se nos paso y no tienen idea lo que es ver su cama vacia sus juguetes sin usar y su rapa sin usar es muy dificil mi niño tenia 12 años y era mi unico hijo se lo que sientes y si de algo tw sirve mi amistad aqui me tienes esto nos ayuda mucho ya q nadei nos entiende un abrazo ojala me contestes yo ya tengo comentarios en lo espiritual,duelo y preguntas y respuestas, un abrazo.
Marta, claro que la amistad de alguien que siente lo mismo que yo me ayuda y cualquier opinión sobre tantas preguntas y confusiones seguro que me ayudarán a seguir adelante.
Un abrazo
El tiempo pasa, nuevos amaneceres, pero nunca más los ayeres. asi es querida Deyanira, el mundo sigue y sigue sin detenerse ante un dolor tan grande como el de perder un hijo.
Es tan duro pasar esta pena, tal ves con la ayuda de amigos y familiares, pero con un pensar diferente, con una soliradidad pero diferente, solo cuando se viVe se puede ver lo profundo que es este dolor.
La vida nos enseña a vivir de manera diferente, muy diferente, cuando somos pequeños nos adaptamos poco a poco pero cuando renacemos de un dolor como el perder al ser de nuestra entrañas, es como caer a un abismo y salir de el desasperadamente, enseñarnos a luchar por vivir, enseñarnos a vivir con lo que nos queda, una ausencia muy profunda.
Es dificil que la gente nos comprenda, y mas dificil adaptarnos a esta nueva vida, cambian nuestros gustos nuestra forma de amar, nuestra forma de ver y apreciar la vida, como se dice volvemos a nacer, pero con un pasado a nuestra cuestas, el cual debemos adaptarnos.
Sinplemente Deyanira fijate como se aprecia un amanecer que duele pero lo vemos mas hermoso, el movimiento de una hoja, el ver una mariposa apreciamos mas cada detalle como si en ello estubiera la esencia de nuestros hijos, y yo creo que asi es, nuestros pasos lentos por el dolor caminan esta vida al canto de los rumores de los que nos rodean, ya lo supero, ya lo asepto, tantas cosas pero en realidad, cargamos con bellos momentos bellos recuerdos dolorosos pero bellos.
Sabemos apreciar momentos alegres, asi como aprendemos a defender nuestros momentos de dolor que tenemos como seres humanos, como madres que tienen el corazon hecho pedazos pero funcionando por esa energia que prevalece y prevalecera por la eternidad EL AMOR A NUESTROS HIJOS ES ALGO QUE NADIE, PERO NADIE PODRA QUITAR NI BORRAR.
Somos madres con mucho dolor, pero con la bendicion de tener un ser divino que nos abraza con cada detalle de la vida que los demas dejan correr y que ellos lo tienen de manera material, tal vez paso la etapa de deseperacion, llega la calma y ahora nos toca abrazar a los nuestros cumplir con la mision encomendada sonreir a la vida, pero en lo mas intimo de nosostros, segiremos venerando, amando y compartiendo, llorando por ese ser mas hermoso que la vida y dios nos regalo, Tu hijo, el hijo o hijas de todas aquellas hemanas, y mi Rafa que nunca olvidare, cuando lloro, lloro mi dolor y pido adios no llore una madre más.
Las quiero y los quiero mucho, ya que sin ti Deyanira y todas y todos ustedes que compartimos este espacio no se como hubiera salido 6 años y parece que fue ayer
Un beso y abrazo a todos.
hola a todos soy obdulia soy una madre en duelo,y me encontre con este blog que me ase sentir mejor porque aqui puedo sentir que me entiende con esto que siente mi corazon el 11 de julio me mataron a mi hijo edgar de 21 ano el era el mayor de sus dos hermanos me siento muy sola sin ganas de seguir adelante pero tengo que levantarme de esta cama ver el dia para darles fuerzas a mis dos hijos porque yo soy su madre fuerte ,yo soy madre soltera
Obdulia no estas solo tambien yo perdi a mi hijo y te entiendo soy Martha ya esoy en contacto con veronica y rosa aurora si gustas estaremos en contacto un fuerte abrazo